
Está muy de moda ahora eso de separarse del círculo más cercano para “prosperar” en la vida. ¿Qué quieren que ocurra con eso? Es verdad que el círculo cercano nos determina en gran medida a vivir de una manera u otra, pero es también nuestro círculo más cercano. Las personas que nos han visto crecer y con las que hemos crecido.
No creo que haga falta estrictamente dejar de ver a estas personas (incluyendo ahí a la familia), pero sí que es verdad que cierto distanciamiento facilitaría la adopción de nuevas formas de vida ¿Por qué? Porque no serían frenadas por las opiniones y “energías” de esas personas. Nos afecta mucho lo que puedan llegar a pensar de nosotros. Lo que piensan de nosotros es algo que, querámoslo o no, nos afecta y bastante.

De echo la mayoría de las personas están todo el rato pensando en lo que pensarán de ellas los demás y en qué piensan ellas de los demás. Atrapados así es una rueda de la rata de la que es muy difícil salir. Hay que proponerse metas y objetivos claros y alcanzables para ir saliendo de ese atrape que es muy potente.
A fin de cuentas, nos conviene liberarnos en gran medida de este círculo si queremos adoptar nuevas formas de vida, pero no significa que lo dejemos para siempre. Ocurre también que, si se cambia de forma de vida, sólo por eso, el antiguo círculo quedará muy lejos para nosotros y nosotros para ellos.
Al final hay que hacer lo que nos nazca hacer, porque es lo único que podemos hacer.
Ian.