Obviamente, no tengo ni la más remota idea. He investigado en filosofías de muchas clases, pero no es experiencia ni sabiduría propia la que obtengo con ese estudio. Hay quien nos dice que Dios, la totalidad, estaba en soledad completa y quiso experimentar la división para poder sentir el amor de otro ser. Se olvidó de sí mismo y soñó que era muchos seres diferentes y en ese sueño estamos, recordándonos paso a paso en el camino hacia aquello que fuimos. También dicen que es porque así puede conocerse a sí mismo, observándose desde infinitos puntos de vista y situaciones.
Las religiones explican también el origen de la vida y de la creación. La ciencia tiene su propia versión de los hechos que no deja de ser muy parecida a la creación, pero quitan de en medio a Dios. El big-bang viene a ser el «hágase la luz» de la biblia, pero hablando de una singularidad infinitamente densa que explota.

Sinceramente, para mí, no son explicaciones convincentes. Casi ninguna lo es, o por lo menos las que conozco. De entre las más convincentes para mí son la cosmovisión Tolteca que se describe en los libros de Carlos Castaneda y la «Sabiduría Hiperbórea» de Luis Felipe Moyano. Ambas son delicadas al ser muy traumáticas en su forma de explicar el mundo y pueden causar crisis existenciales o cosas peores. No son recomendables para naturalezas débiles (ojo con esto).
De las dos me quedo con cosas de cada una. Sobre todo de los libros de Carlos Castaneda me quedo con que el mundo es un misterio insondable y que por mucho que queramos desentrañarlo nunca podremos. Por lo tanto todo este escrito no sirve para nada realmente. Y es así como lo creo. Pero me apetece escribir sobre algo y sobre esto es lo que me ha surgido.
He buscado y buscado toda mi vida la respuesta a esta pregunta al igual que la respuesta a la pregunta ¿Quién soy yo? De todas maneras es verdad que hay que ser práctico en la vida y aprender cómo moverse en ella de la mejor manera posible. Y bueno, estas cuestiones no sirven de mucho a la hora de vivir la vida con practicidad. Aunque pueden orientar hacia ciertas pasiones o actividades con las que se pueda ayudar a la gente llegado el momento.
Pienso que muchos psicólogos, coach, gurús, etc. son personas que se han preguntado sobre estos asuntos y han terminado estudiando estas disciplinas para poder comprender un poco mejor la vida y ayudar a otros a que la comprendan también. Obviamente la gente religiosa de verdad también se pregunta sobre estas cuestiones e intentan ayudar a los demás. Pero en todos los casos veo que es un problema el creer que se tiene el conocimiento real sobre este asunto e intentar imponerlo a los demás. Si alguien tuviese verdaderamente el conocimiento sobre estos asuntos creo que permanecería callado, sinceramente. Sería tan hondo el calado de tal conocimiento que no podría transmitirlo y si fuese así sólo sería a ciertas personas muy concretas que, por su forma de ser o capacidades, pudiesen vislumbrar algo sobre tal conocimiento.
Aún así, es muy difícil que pudiesen ver lo que ve aquel que ha llegado a conocer la verdad, si es que tal cosa es posible a nivel humano…
Ian