Ilusión

La ilusión es muy poderosa. Parece que es real, totalmente real, pero no existe, puesto que cambia constantemente. Parece que es, pero no es en absoluto. Es más como un sueño. Un sueño denso, que se puede modificar más o menos lentamente, pero un sueño, a fin de cuentas. Algún día despertaremos y seguramente nos reiremos mucho. Y despertaremos a otro sueño. Qué raro es todo esto, es abrumador. Pero eso es porque miro al futuro o al pasado. Aquí y ahora todo está bien. La temperatura es agradable. Escucho buena música. Estoy escribiendo tranquilamente. Todo es magníficamente bello.

Sin embargo, en el momento en que pienso en el futuro o en el pasado o en cosas de otros y sus formas de estar y ser me altero. Así que me fuerzo a estar en el presente y delego las tareas futuras a aplicaciones y los recuerdos a agendas. Y, la verdad, con esta pequeña estratagema, estoy bastante bien, diría que en el mejor momento de mi vida y sabiendo que los que vienen son mejores todavía. Es cuestión de estrategia energética, de dirigir la atención con estrategia. Ahora estoy liberándome escribiendo y trasmitiendo mis sensaciones al mundo.

Y la verdad es que es controversial el mundo. Si lo miras de cerca es terrible en muchos aspectos, pero, a la vez, es una especie de milagro. Ese ser terrible es muy difícil de obviar en la ecuación del “estar totalmente bien”. Si eres empático hasta cierto punto no puedes obviar tanto dolor, como, por ejemplo, las guerras o el hambre en el mundo ¿Cómo evitar ese dolor? Simplemente siendo consciente de que no puedo hacer nada para hacer que cese, pero sí puedo aminorar un poco el sufrimiento poniendo de mi parte la parte que pueda. Por mi parte pienso que una tarea digna de llevarse a cabo es transmitir aquello que le ha servido a uno para estar mejor y superar escollos de la vida. Yo lo hago de diversas maneras, con más o menos acierto y con más o menos calado, pero lo hago. Hago mi parte, la que me parece que puedo hacer ahora. De la que me hago responsable sabiendo y diciendo que nada es dogmático, sino una elección para aquel que vea mi contenido.

Bueno, espero que te haya servido de algo si llegaste hasta aquí. Serás el único ser humano a parte de mí que ha llegado hasta aquí jejeje. Gracias por estar y ¡un abrazo!

Ian

Aleatoriedad

Hoy quiero escribir sin ningún guion ni idea preestablecida. Escribir por escribir. De vez en cuando lo hago y, cuando tiempo después lo leo, me sorprendo ¿Qué puede salir de aquí? ¿A dónde me llevarán las letras? Son preguntas que me hago y se van respondiendo letra a letra, palabra a palabra. Nunca se sabe qué puede llegar a mover un simple aleteo de mariposa y tampoco unas suaves letras en un blog ¿Quién está al otro lado? Nunca se sabe, ¿verdad?

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Es como todo, no se sabe lo que va a acontecer en ningún campo de la vida, pero se pueden intuir las cosas, teniendo un mínimo de intuición, claro. Ahora intuyo que voy a hablar de sentimientos, de sentimientos que no tengo. Llevo un tiempo bastante plano de sentimientos y eso es por ciertas circunstancias personales que no voy a airear aquí. La cuestión es que sin sentimientos o con pocos sentimientos se está más en paz, pero falta un motor de la ecuación “ser humano” que es, para mí, muy importante. Hace que nos movamos hacia ciertas cosas. Sin sentimientos no nos movemos hacia esas cosas y entonces no ocurren los milagros que muchas veces desearíamos.

Pero no es cuestión de milagros y a la vez sí. Es cuestión de que siento que me falta algo y es el sentir, valga la redundancia. No es que no sienta, es que tengo mucha menos potencia al sentir. Y creo, sinceramente, que se nos está llevando a una civilización nula en sentimientos, para que los seres humanos seamos mucho más manejables por “comandos lógicos”. Esto es bastante jodido, porque se podrán normalizar prácticas y conductas muy poco deseables apelando a ciertas lógicas abstractas y sin ningún fundamento real, pero que serán vendidas muy bien. Ya está ocurriendo de echo. Sólo hay que mirar un poco en rededor.

Al final se ha desarrollado un tema bastante interesante sin saber cómo ni por qué. En realidad, de alguna manera, haciendo este ejercicio puedo liberar cosas de mí y es un ejercicio que recomiendo a todo el mundo. Es más, si se hace de manera pública como es el caso, más liberador es. La mente y el corazón saben que está llegando a alguien y que están siendo escuchados. Es una bonita manera de “confesionario”. Un abrazo y gracias por estar ahí…

Ian

Hermanos

Tener un hermano es algo crucial en la vida. Te permite vivir, de alguna manera, el doble de lo normal. Vives también gracias a él, a sus experiencias, a su vida y él, a su vez, vive gracias a ti otra vida extra. El soporte que existe entre dos hermanos es muy poderoso, y produce un tipo de complicidad único en las relaciones entre seres humanos. Es verdad que no todo es bello ni armonioso ni mucho menos. Sobre todo, al principio suelen haber muchas peleas y desavenencias. Pero el tiempo hace que ese vínculo sea más potente que las posibles diferencias y la relación hermano-hermano se convierte en algo sólido y muy potente.

El mundo es menos hostil gracias a que tienes un hermano. También la soledad se pasa mejor, porque ya sabemos que la soledad se llega a amar, pero también puede ser un erial en muchos aspectos y un hermano suaviza eso. El 5 de septiembre es el día del hermano/a. Una conmemoración que hacía falta y que sirve para destacar esta forma de relación tan bella. La fuerza que emana una hermandad es ancestral. Si alguien quisiera hacerle daño a mi hermano no sé qué haría.

Al final un hermano es como otra parte de ti, muchas veces pienso que la parte que falta, que las energías se compensan. Yo tengo unas cosas que él no tiene y viceversa. Todo es un juego de equilibrios en el universo y parece que todo está en equilibrio en conjunto, así que todo está bien en realidad, aunque parezca que no. La verdad es que cosas como el hambre en el mundo no parecen equilibradas, pero cuando sabes que tenemos los medios para que no exista ya más hambre en el mundo y que son frenados por intereses, no sólo económicos sino satánicos, diría yo, entonces surge la ira y las ganas de cambiar las cosas.

Pero bueno, no nos desviemos. Los hermanos son un regalo del cielo y creo que las personas que mejor lo saben son aquellas que no tienen hermanos, precisamente. Es otra manera de transitar la vida, está claro, y tendrá sus cosas buenas, por supuesto, pero pienso que debe ser un poco más dura que una vida con hermanos…

Ian