¿Cuánto es 25165 * 651? Contesta rápido…

¿A que no puedes? Necesitarías papel y lápiz y un rato para calcular el resultado. Ahora, con calculadora, te lo puedo dar yo rápidamente: 16.382.415 Hay gente que es capaz de calcular mentalmente la cifra, a toda velocidad. Pero no es lo común, ni mucho menos.

¿A qué viene esto? Dirás. A recomendarte que escribas… A eso, simplemente. Pon por escrito, de la manera que más te agrade, aquello que piensas o sientes, de alguna forma exprésate y plasma tus pensamientos y sentimientos para poder hacer “cálculos” con ellos… Por que sólo con la cabeza no se puede, normalmente…

Son muchísimas cosas las que nos pasan todos los días. Hay que lidiar con muchos sentimientos encontrados, diferentes situaciones que afrontar a lo largo de la vida. Si quieres avanzar en la resolución de esos problemas, si quieres aclarar las ideas de manera que comiences a ver algo de luz entre tanta confusión te recomiendo encarecidamente que escribas.

También existen personas que no necesitan escribir, ni leer, ni nada de nada. Son privilegiadas a todos los niveles por poder lidiar con la vida con tanta facilidad. Pero, como digo, son muy pocas, como las personas que pueden calcular mentalmente las cifras que puse arriba.

Así que eso, te recomiendo que pruebes a escribir un poco hoy, otro poco mañana y así, ya verás como, paso a paso, comienzas a aclarar muchos de tus sentimientos y pensamientos porque los pusiste en papel…

¡Un abrazo!

Ian.

Hay días y días

Para mí todos los días son completos. Cada día tiene su propio afán, que decía mi abuelita. Y es verdad, cada día tiene su propio afán.

Pero aún así, hay días que parecen más “redondos” que otros. Creo que es nuestra perspectiva la que nos hace verlos así. Cada día es el que tenía que ser para nuestra vida. A su vez cada vida es diferente, única y el día de uno puede ser muy “feliz” mientras que el día del de al lado puede ser muy “desdichado”.

Todos tenemos la capacidad de enfocar el día de la manera más constructiva posible, pero no todos la llevamos a cabo ¿Qué diferencia a unos de otros? Simplemente la actitud y el querer ir hacia esa manera constructiva o no… Es verdad que cuando se está en una depresión profunda y la vida aprieta es muy difícil movilizarse y tener una actitud mejor y lo sé por propia experiencia. El punto es no dejar de intentarlo, tener por lo menos la propia promesa de que se saldrá del agujero algún día.

También es verdad que hay agujeros y agujeros. Existen lugares en la mente en los que estar es un suplicio a cada instante. En los que no quieres nada de la vida y lo que quieres es irte de aquí. Eso también lo he vivido. Y puedo escribir esto por eso mismo. Por eso mismo puedo decir que se puede salir y que somos mucho más fuertes y potentes de lo que creemos.

Existen tantas circunstancias… Pero se pueden cambiar, grado a grado, paso a paso para que la situación sea cada vez más propicia y consigamos estar en la vida con una sonrisa y poderosos. Pero no hablo de un poder coercitivo hacia los demás ni de dominio sobre otros. Hablo del poder de doblegar al propio pensamiento y los propios sentimientos y guiar nuestra vida, día a día, con la voluntad del espíritu.

Todos podemos hacerlo, pero hay que elegirlo y cada uno tiene su tiempo para elegirlo, para elegirse…

Ian.

Pd.: Si quieres saber cómo sorteé gran parte de mi depresión aquí podrás…

Incertidumbre

Si te fijas, la incertidumbre siempre está operando en la realidad. Nada es seguro y eso, curiosamente, es lo poco seguro que existe. Como que todo cambia, también es seguro. Pero todo lo demás es incierto, inseguro. Ocurre que vivimos en piloto automático y no nos damos cuenta de la volatibilidad de todo. Sólo cuando ocurren ciertos acontecimientos recordamos esa incertidumbre.

Y cómo podemos “combatir” esa incertidumbre en el futuro, en lo que va a venir que no sabemos qué es. Sólo se puede “combatir” con su opuesto complementario, la certidumbre. Tener certidumbre en que vendrá lo que tenga que venir y que será lo que tenga que ser. Parece muy de Perogrullo, pero aceptar eso te calma de la incertidumbre. Aceptarlo de verdad.

Como en el “Dejar Ir” de David Hawkins, sentimos la incertidumbre y la dejamos ir mientras que abrazamos las múltiples posibilidades que pueden venir sin necesidad de pensar si quiera en ellas. Eso nos abrumaría quizá. Y, además, no serviría de nada porque podrían ser perfectamente otras diferentes las que surgieran. Total, que la incertidumbre siempre está con nosotros. Siempre estará, además.

Ian.

Pd.: Sobre cómo llegar a una certidumbre equilibrada pincha aquí