No saber si quieres o no quieres,

Existen decisiones en la vida que son muy difíciles porque por un lado quieres llevarlas a cabo, pero por otro no. Son esas decisiones en las que pesa casi lo mismo el no que el sí y se dan circunstancias adversas y positivas en los dos lados casi por igual. ¿Qué hacer entonces? ¿Quedarse con lo conocido o lanzarse a lo nuevo desconocido? Mucha gente dice que hay que lanzarse porque la vida es una aventura y que luego te puedes arrepentir. Tiene parte de razón este razonamiento, valga la redundancia, pero también implica que se conoce la vida a un nivel que, sinceramente, creo que o muy poca gente puede llegar a conocerlo o nadie directamente.

Pueden ser excusas que pone mi mente o tu mente para no decidir a dar un paso en otra dirección, pero es que, si hay mucho que perder y luego se ven atisbos de que se puede también perder mucho haciendo el cambio, sería doble pérdida. Sé que hay mucha gente ahora que está en este tránsito y no es fácil llevarlo a cabo. Como comentamos un amigo y yo esta mañana, todo tiene un precio y decidir hacia un lado implica un pago y decidir hacia el otro implica otro…

No sé lo que terminaré decidiendo, pero tengo que hacerlo relativamente pronto. No sé lo que harás tú con tus cosas tampoco, pero, sea lo que sea, no te martirices una vez lo hayas decidido. Lánzate a la decisión y disfruta de ella. Celébrala y se consciente, si quieres, de que realmente no importa mucho lo que decidamos. Importa más cómo nos haga sentir. Y ni siquiera eso. Para mí, cada vez más, todo es igual de importante…

Ian.

No queremos ser felices, queremos paz…

La verdadera felicidad, bajo mi punto de vista actual, es tener paz. La felicidad tal cual la imaginamos es más una forma de alegría desbordante. Veo personas muy sonrientes y disfrutando de una feria, o de una barbacoa, de una discoteca, etc. Pero para mí eso no es la felicidad. La felicidad, la dicha verdadera, es tener paz y lo bueno es que, nuestro verdadero ser, es paz. Somos paz y siempre lo seremos. Ocurre que hay algo en medio que nos perturba o que parece perturbarnos, a un nivel, a una escala, en el sueño que significa vivir.

Pasan muchas cosas en la vida que, por atraparnos a ellas, por ser como atractores de nuestra atención, nos quitan la paz. Hacen que estemos en un nivel en el que estamos nerviosos, tensos, con ansiedad. Esa ansiedad es producida por las ideas de la mente, las ideas que se forma a raíz de lo que ocurre y no ocurre, normalmente más de lo que no ocurre. Podemos calmar la mente con la respiración y con una actitud de relatividad ante la situación que se ha pensado, que puede o no corresponder con una situación real.

Aún así, no me hagas caso en nada de lo que he escrito a no ser que creas que te sirve. A cada nivel corresponde una forma de entendimiento de las cosas. Hoy estoy aquí y mañana estaré allí y entonces escribiré diferente explicando otras cosas quizá sobre lo mismo. Quizá llegue a decir que no existe tal cosa como la felicidad y podría ser verdad a ese nivel… Qué cosas…

Ian.

Hoy es un día extraño, pero bello

La abundancia de Júpiter en Cáncer ya se deja notar y habrá de ello hasta el 2026. De todas maneras, eso depende mucho de la situación de cada uno y de lo que tenga que aprender, pero abundancia de ciertas cosas trae y parece que sí, que funciona. Hace nada fue la luna llena en Sagitario y se notan los influjos de estos cambios en las luminarias del cielo. Me recuerda a otros momentos, más de la infancia, donde la ilusión y el buen rollo estaban por doquier, aunque dicen por ahí que ningún tiempo pasado fue mejor. Pienso que cada tiempo es único e irrepetible y que no es fijo, que podemos surfear las olas del tiempo y situarnos en tiempos-espacios diferentes, mejores y peores, depende de cómo surfeemos.

También ocurren cosas no tan bonitas o tan deseables en días así. Hoy he asistido a un funeral de una mujer que era joven para irse. Son cosas que pasan, pero que son de un cariz más difícil que otras, sobre todo para quien sufre directamente la pérdida. Al final todos vamos a ese lugar, lo queramos o no. Este tipo de situaciones sirven para recordárnoslo con fuerza, está claro. Luego la vida vuelve a su cauce ordinario en la gente en general tiende a olvidar esa verdad cruda, porque no gusta. Sin embargo, tener presente la muerte es algo que hace que se aproveche más la vida si sabes cómo tenerla presente. Quitándole lo crudo de no saber qué va a pasar, ni si se sigue adelante o no (yo creo que sí, pero es una creencia).

Podemos vivir eternamente, pero si en esa eternidad tenemos lapsos como la vida que estamos viviendo, entonces la eternidad se vuelve más llevadera, ya que la ampara el misterio insondable de la vida. Un misterio que nadie ha resuelto que se sepa y, si alguien lo hizo, se llevó el misterio consigo. Existen muchos testimonios de personas que dicen que hay un “más allá” y tienen coherencia unos con otros en las historias de las que hablan, pero esto podría estar orquestado quizá por una especie superior en la cadena trófica a la que le interese que se den ese tipo de testimonios y que, además, se publiciten; por ejemplo, está el Dr. Manuel Sans Segarra hablando de este tema en todos los podcast más famosos de España y de latam.

Para mí, y lo explico en mi libro “Conocimiento Fuente”, que algo se publicite mucho es sinónimo de “peligro” en cuanto a que es información que interesa a los lobbies de poder por algo, sino tirarían abajo los vídeos como hacen con otros temas. Así que, en esa versión, según mi punto de vista, hay gato encerrado. Algún interés oculto hay seguramente para que esa información se difunda ampliamente en este momento del tiempo. Como digo yo, todo está orquestado. Yo puedo publicar este tipo de reflexiones porque no soy nada conocido ni tampoco quiero serlo, pero si llegase a más personas seguro que me tirarían abajo un post de este tipo.

Al final todo da igual y todo es lo mismo. Las cosas se dan cuando se tienen que dar y se dan por múltiples razones, las cuales desconocemos casi por completo. Ni siquiera sé qué voy a escribir a continuación, así que imagina poder saber qué circunstancias se van a dar y por qué (aunque algunas sí se pueden anticipar de alguna manera) en cada área de la vida. Además, se perdería totalmente el misterio y la sensación del mismo de saber qué va a pasar, pero sí se tendría, en cierto sentido, sensación de poder. Aunque creo que realmente el poder lo tenemos todos y ninguno a la vez. Son maneras del estar en el mundo y sí, creo que son posibles hasta cierto punto…

Ian.