
Hay que ser productivo. Hay que hacer, hacer y hacer, sin pensar, sin más, hacer por hacer. Cuanto más hagas más valor tienes. Y si lo que haces te da dinero mejor, cuanto más dinero mucho mejor todavía. Hasta meditar es un hacer en nuestra cultura. Yo tengo puesto un aviso para meditar a las 21:30. Estamos locos, yo el primero, ¡eh! Todo compartimentado, medido, calculado, hecho, programado, estabulado, pero nunca estamos conformes, siempre hay algo más que hacer, siempre hay algo más por mejorar. No podemos ser tal cual somos, sin más. Tenemos que ser nuestra mejor versión.

Hay que salir de la rueda de la rata, dicen. Pero salen de una para entrar en otra, es increíble. Y yo me incluyo en esas ruedas de la rata. Prisa y más prisa, hay que “aprovechar” el tiempo. El tiempo es lo más valioso que tenemos, no podemos “desperdiciarlo”. ¿Por qué hacer cosas no es desperdiciar el tiempo y estar sin hacer nada es desperdiciarlo? ¿Quién dice que eso es así, que eso es ley? ¿No estaremos haciéndole caso a unos cuantos locos que quieren que el sistema funcione como hasta ahora y no cambie el paradigma imperante? No sé, sólo son preguntas que me hago. No quiere decir que tenga razón ni mucho menos. Quizá sea bueno estar haciendo y haciendo todo el rato sin parar ni un segundo, no sé.

Puede que estar con ansia vital constantemente sea bueno, no sé para quién, pero parece que es bueno. Hay que ser productivo al 100%, hacer mucho y hacerlo bien. Métodos de producción, métodos de organización del tiempo y distribución de tareas. Paneles de visión donde planteas tus deseos a futuro, como quieres vivir. Eso puede que esté bien, no sé. Total, que es una marabunta en la que vivimos. Una marabunta que nos quita las ganas de vivir, que da casualmente cada vez más depresiones, suicidios y toda clase de ansiedades neurosis.
Ian