Han pasado muchísimas cosas reseñables. Entre ellas muchísimas leyes aprobadas que sólo sirven para coartar libertades y para coaccionar y obligar a seguir rituales de “seguridad” que son cuanto menos vergonzosos y denigrantes para la dignidad humana. Si la cosa se hiciese bajo según qué bandera escucharíamos muchas más críticas al respecto de todas estas medidas que se han implantado y se implantarán con la excusa de la seguridad y la protección.

Existen, gracias al cielo, muchas voces disidentes al respecto de estas medidas y de la deriva hacia la cual nos quieren llevar estos autoerigidos gobernantes de la Tierra. Con su agenda 2030 y los planes que ya venían agendados de antes, están consiguiendo sus objetivos, aunque parece que hay una oposición cada vez más potente a estos planes. Todo esto viene urdiéndose desde antes del autoatentado de las Torres Gemelas en 2001. Yo diría que desde muchísimo antes realmente.

Entonces uno piensa; si esto es así, si viene de tan lejos, es que tenía que ser, está siendo permitido por las fuerzas más gigantes de todas. Esas que realmente mueven el flujo de la historia como desean y es así como se tiene que mover. Yo creo en esas fuerzas o, mejor dicho, esa fuerza. El director de orquesta, le llamo yo. La obra tiene un fin último y muchas etapas y ahora estamos en una etapa que tiene todos los visos de ser de las últimas etapas en una civilización antes de un gran cambio. Veremos a ver qué ocurre, pero la verdad es que se necesitan cambios, no sé si a ese nivel de brusquedad, pero se necesitan.

Al final eventos como el 11S tan evidentemente orquestados y preparados, con tantas evidencias científicas (para unas cosas sí valen estas evidencias y los expertos y para otras no, qué cosas) que respaldan que fue un autoatentado (como por ejemplo la demolición controlada del World Trade Center 7) son mega rituales (bajo mi punto de vista y no soy el único) que preparan la psique de la humanidad para luego aplicar ciertos cambios radicales en las libertades personales que serían imposibles de aplicar de otro modo.

Esto persigue un mayor control de la masa humana cada vez más disconforme y cada vez más espabilada. Como contra parte se necesita mucha energía y medios que vayan contra ese despertar y que sumerjan a la humanidad en un sopor cada vez mayor. Ocurre que también la búsqueda para salir de ese sopor es más intensa por parte de algunos y eso produce un efecto positivo para la liberación humana y negativo para los opresores. Así que bienvenido el efecto “despertares”, vamos a llamarle…
Ian