Dictablanda

Escuchar mientras se lee…

Vivimos en una dictadura blanda. No podemos hablar de muchas cosas porque se nos censura. Todos nuestros datos y actividad en internet, sea vía ordenador o vía teléfono, es rastreada y monitorizada. Se nos imponen unas maneras de ver el mundo que son, por lo visto, la únicas y discrepar de esas maneras es ser un disidente, un negacionista o un conspiranoico.

Pero me pregunto ¿Cuándo no hemos vivido en una dictadura? ¿Cuándo? Y bueno, mi ser me dice que debieron existir épocas en tantos millones de años de evolución en las que sí que hubieron períodos de libertad bastante grande. Pero también habría menos consciencia de ello. No sé, la verdad. Además, si la cosa es así es porque de alguna manera tiene que ser así dentro de este juego tan extraño que es la vida. Es así para que vivamos de una forma o de otra pero que haga que nos enfrentemos a situaciones concretas y las resolvamos de manera concreta también. Cada época, cada momento, tiene que propio afán, digamos.

En gran medida vamos creando la realidad que vivimos y se puede ver esto en que la realidad que uno vive no es la que vive el vecino de en frente o el tendero de la tienda. Cada vida es un universo diferente, y con eso incluyo a animales, plantas y minerales. Así que, sabiendo esto, creemos nuestra realidad lo mejor posible dentro de nuestras limitaciones (las tenemos, aunque podamos superarlas mientras las tenemos las tenemos).

Siempre han habido seres libres en las dictaduras. Seres que han sabido zafarse de las garras de la imposición y eso es loable y digno de emular todo lo que se pueda. Creo que somos libres hasta cierto punto y esclavos hasta otro punto. Como si un campana de Gauss se tratara. Unos están en un extremo más cercano al esclavismo y otros a la libertad, pero todos participamos de limitaciones, potenciales y acto.

Ian

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