¿Cómo creamos la realidad?

Esta es una cuestión muy interesante de plantearse ¿Realmente creamos nuestra realidad o la realidad nos crea a nosotros? He investigado y probado mucho al respecto de la creación de realidad y puedo decir que existen varios puntos a tener en cuenta a la hora de pensar en la creación de la realidad. Existen varias situaciones o circunstancias que nos movilizan a crear un tipo de realidad u otra. La educación que recibimos de nuestros padres sería la primera impronta que nos movilizaría a crear unas realidades u otras debido a las creencias aprendidas de ellos. No sólo por lo que nos dijeron, sino por cómo nos trataron, lo que sentían hacia nosotros y cómo lo expresaban, etc.

Nuestros padres hicieron lo mejor que pudieron para educarnos, lo que no equivale a que nos diesen la mejor educación posible. Las creencias limitantes que tenían en torno a diferentes cuestiones y que nos transmitían verbal y no verbalmente se nos quedaron impregnadas en el subconsciente y en el inconsciente llevándonos a actuar de unas maneras u otras, con las que construimos nuestras decisiones pasadas y presentes. Pero esto sólo es una parte. Las relaciones de amistad que hemos tenido, los enemigos que hemos enfrentado, los rechazos y las aprobaciones que hemos tenido de la gente con las que nos hemos relacionado en la vida crean patrones de conducta en nosotros que tienen mayor o menor impacto dependiendo de lo empáticos que hayamos sido ante estas situaciones.

Por supuesto, todo lo que hemos pensado, sentido y actuado en la vida es, al final, responsabilidad nuestra, con lo que la última palabra sobre la creación de nuestra realidad la tenemos nosotros. Ocurre que la mayoría de las veces la realidad creada se debe a impulsos subconscientes o inconscientes que provienen de este maremágnum de influencias. En nuestras generaciones hay que incluir como influencias la radio, la televisión y más recientemente internet. Las influencias son cada vez más crecientes y si no se sabe discernir podemos crear realidades muy oscuras para nosotros mismos.

Una prueba muy interesante de que creamos nuestra realidad es en la cuestión de la riqueza o de la pobreza. Un persona que es rica no lo es porque sea mejor que otros, o más inteligente, etc. Es rica porque tiene una manera de pensar, sentir y actuar que le lleva a generar riqueza. Las personas ricas comparten todas unos hábitos y maneras de enfocar la vida que no tienen las personas de clase media o los pobres. La prueba de la que hablaba es que si dejas a una persona rica sin dinero y sin posibilidades en poco tiempo volverá a hacer una fortuna. Esto ocurre así porque saben lo que hacer, piensan y sienten como alguien rico y conocen las maneras de actuar, comunicar, relacionarse, etc. que les llevan de nuevo a la riqueza.

Por contraposición, si a una persona pobre le das un millón de euros, por ejemplo, en poco tiempo lo perderá, porque su manera de pensar sobre el dinero, su conocimiento o falta de conocimiento sobre el manejo de dinero hará que en poco tiempo se haya gastado ese millón de euros y vuelva a ser pobre. Así que la realidad que tenemos, nos guste o no, la estamos creando nosotros debido a lo que pensamos, sentimos y actuamos con respecto a nosotros mismos y el mundo.

Esta reflexión es harto necesaria y sirve para muchísimas cosas, no sólo para «hacerse rico». Puede uno desear ser un gran mago de los que hacen trucos y asimilar con todo su ser que es un gran mago, aprender muchos trucos y de las estrategias que existen para crear ilusiones y llegado un tiempo esa persona se convertirá en un gran mago. Se puede invocar el ser un gran escritor y sentirse el mejor escritor y conseguir escribir un gran libro que transforme la vida de mucha gente. Puede uno desear viajar por todo el mundo y conocer diferentes culturas y enriquecerse con ello y también lo podría conseguir si se logra liberar de las creencias limitantes y las transforma en creencias empoderantes.

Para liberarse de esas creencias limitantes todos los que saben cómo hacerlo recomiendan varias estrategias. Una de ellas es la sustitución. La sustitución se basa en sustituir un pensamiento negativo que surja sobre algo concreto y reemplazarlo por algo qué sí queramos que sea. Por ejemplo: me pica la garganta y pienso; me voy a poner malo con gripe. En ese momento, me hago consciente de esto y sustituyo el pensamiento por uno como: estoy completamente saludable y bien. Soy un dechado de salud y energía. Esto se dice con la máxima seguridad que se pueda y seguramente el picor bajará y no nos pondremos enfermos.

Otra manera es la asunción, de Neville Goddard. La asunción es imaginar mientras se siente lo que se sentiría al tener lo que se desea. Hay que asumir a la hora de dormir o al despertar por la mañana. Uno imagina que ya tiene lo que quiere y cómo se siente teniéndolo y luego suelta esto y no le da más importancia a lo largo del día. Al día siguiente o por la noche vuelve a asumir su deseo. En poco tiempo ocurrirán cosas que harán que se haga realidad esa asunción y eso es porque se ha puesto en marcha el engranaje maestro de la creación de realidad. La vida es un sueño, como decía Calderón de la Barca y como tal es moldeable…

Para finalizar sólo decir que no me tienes que creer a mí. Investiga sobre la creación de realidad y prueba por ti mismo. Verás cómo comienzan a ocurrirte cosas que te llevan hacia esa realidad si te mantienes constante en tu forma de crear la realidad conscientemente.

Ian

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