Llevo toda mi vida. Camino por el sendero del ermitaño, pero a veces te recuerdo, aunque nunca te haya visto. Estás ahí, cerca, casi puedo rozarte. Pero a la vez estás a años luz de distancia. Ni me agrada ni me desagrada. Simplemente es una condición. Podría cambiarla llegado el momento y seguramente la cambiaré, pero mientras la disfruto aunque bueno, estoy sin ti. Necesito bucearme, indagarme, inspeccionarme. Necesito soledad.

Sé que tengo que indagarme lo más rápidamente posible porque algún día tendré que salir al mundo, contar mi historia quizá, ayudar a otros a encontrarse a sí mismos. Pero para eso tengo que encontrarme a mí mismo. Y estoy cerca de conseguirlo, lo noto. A lo mejor me faltan 2 años, a lo mejor más, pero lo conseguiré. Entonces estaré cualificado para dar a quien lo requiera sabiendo hacerlo. Y sé qué tú estarás conmigo. Lo sé, siempre lo supe.
Y llegará el día en que veamos la nueva humanidad juntos. Una humanidad liberada de su captor, fuerte, verdadera, pura. Se darán cánticos como nunca se dieron ni se volverán a dar. Habrá triunfado el espíritu y tú y yo estaremos ahí para verlo. Y sino yo imagino que así será y así es ya en mi imaginación… Sin ti o contigo, estamos juntos de todas maneras.
Ian